
Pero como siempre no llegaremos a nada, y finalizaremos esto como siempre se hace en documentales y publicaciones sobre ovnis... "¿Estaremos solos en este universo?", la respuesta? lamentablemente solo está al alcance de unos pocos.

(click en al imagen para ver en tamaño original) Fotografía: Marcelo Norambuena
Es el río Pedregoso, el lugar se llama Villa Alegre y queda a 17 kms de Villarrica (Sur de Chile), por muchos veranos durante mis vacaciones esta vista la tenía todos los días en casa de mis abuelos, ahora las cosas han cambiado bastante, mis abuelos ya no están, los mejores tiempos en el campo se han ido, pero el río y el campo siguen ahí, al menos algo queda, espero que por mucho tiempo más.

Pensemos en quienes amamos, tal vez daríamos la vida por ellos si fuera necesario, el amor de una madre a un hijo, o de un hijo a una madre, el amor hacia nuestros hermanos, padres o amigos, ese amor incondicional, ese amor puro y limpio entre hombre y mujer quienes se aman con toda su alma. Que sucedería con nuestras vidas, con nuestras almas si perdiéramos a uno de ellos. Yo, quizás al igual que alguno de ustedes, he "vivido la muerte", mi madre falleció hace algunos años, y todavía hay una herida, que les aseguro, no se cura con nada, es una cicatriz que no sanará hasta que algún día me reencuentre con ella...
Pero que pasa si esa pena de haber perdido a un ser amado va acompañada de injusticia. Un solo ejemplo, un asesinato en que el culpable sea "nadie", pero se sabe que ese "nadie" tiene nombre; tristeza e injusticia acompañados... ¿hay corazón que soporte?, que alguien asesine al ser más amado y no se haga justicia, ¿Que sucede con un corazón que se separa del ser amado de manera trágica, y más aun por culpa de otros, que tal vez ni conoce?... ¿será llegar y dar vuelta la página?, ¿será un corazón que sanará sus heridas solo con el tiempo?, 10 años, 50 años, 100 años serán necesarios para olvidar?. Yo no podré olvidar a mi madre aunque pasara toda una vida. Pero en su muerte no hay culpables, mi corazón vive su ausencia con tranquilidad y esperanza, con tristeza si, eso no se va.
Miles de mujeres, miles de hermanos, de padres, de esposos y esposas, de amantes (y hablo del amante puro)... seres que se amaban con todas sus fuerzas, lazos entrañables, esos mismos que nos hacen seguir viviendo, y pensar que estamos acá por algo, vivieron la tristeza y la injusticia. Han pasado años viviendo sus penas, no dejando de pensar un solo día en esa alma asesinada. Son seres que aman, y a pesar de todo siguen amando, pero buscando respuestas, buscando justicia, buscan parte de ese amor perdido y que se confunde en medio del odio y la rabia. ¿Acaso a nosotros no nos pasaría algo similar?.
Nosotros no hemos tenido esa pena, esa rabia y ese odio, pero por favor comprendamos a quienes han pasado por la muerte de un ser amado y que no han tenido justicia. A ellos que ni siquiera saben donde están ni como murieron.
Pensemos un momento en su pena... y no digamos más "olvidemos lo ocurrido con las muertes a partir del año '73 en Chile", porque decir eso es no amar, es dejar a la deriva a quienes sufren aun, nadie puede olvidar la muerte de su madre, la muerte de su padre, la muerte de su ser amado, por favor no pidamos eso a quienes aun aman, y lo seguirán haciendo, porque a pesar de sentir rabia, sienten amor, pero ante todo quieren justicia, o al menos saber que sucedió con ellos.. ¿es mucho pedir?...
No demos vuelta la página porque no es necesario, no olvidemos porque recordar es necesario. No nos quedemos en el pasado pero recordémoslo.
Y demos gracias porque a nosotros no nos sucedió, porque si tenemos que vivir la partida de alguien amado lo hacemos con paz.
No se trata de política, solo de amor, de justicia, y porqué no, de esperanza.